Clima Social en la Orquesta

Hoy hablamos sobre el clima social en la orquesta y calidad del conjunto.

Una investigación realizada revela que los músicos con más experiencia destacaban en un conjunto de habilidades determinadas para el logro de la excelencia en el contexto orquestal.

Los músicos con experiencia en estos conjuntos coinciden en que existen ciertas capacidades que debe desarrollar el músico de orquesta. Las que más se repiten son:

  • capacidad para escuchar al compañero
  • adaptarse a los que les rodean

Los participantes del estudio hacían hincapié en la importancia de mantener buenas relaciones sociales con colegas con el fin de fomentar un entorno propicio para el logro de la excelencia en el escenario.

A su vez estos músicos de élite alertaban de que la formación de conservatorio, no solo no tiene en cuenta la adquisición de estas capacidades, sino que incluso se fomenta todo lo contrario: competitividad e individualismo.

Un porcentaje importante de los músicos estudiados coincidieron en remarcar como fundamentales una gama de diferentes cualidades, entre ellas:

  • sentido del humor
  • humildad
  • actitud "buena" o "positiva".

El estudio indica la necesidad de trabajar en la formación continua de todo el equipo que forma una orquesta sinfónica para mejorar la calidad de la comunicación y el clima social debido a las interconexiones entre clima social y calidad musical del conjunto.

Desgraciadamente en España nos encontramos con casos de problemas psicosociales en la mayoría de las orquestas y sólo algunas se han preocupado por actuar y realizar intervenciones continuas y periódicas de formación, información y por lo tanto de prevención.

Es habitual que existan problemas en los turnos de rotación entre colegas debido a la falta de sistemas de organización. Esta tarea se suele dejar a la libertada de los interesados los cuales mientras sus intereses confluyen no suelen tener problemas pero que en cuanto esta circunstancia cambia los problemas aparecen. Este tipo de circunstancias terminan afectando a la sección y al conjunto en general, lo que al final hace mella en la calidad del conjunto.

La LPRL entiende como riesgo laboral (Art. 4.2) “la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo.”, y “se considerarán daños derivados del trabajo las enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo

La Ley incluye en el apartado d), de modo específico, las características derivadas de la organización como condición de trabajo. La responsabilidad de prevenir problemas de salud en el trabajo es de la empresa y de los trabajadores aunque desgraciadamente excepto en raros casos en España existe una gran falta de concienciación por ambas partes.