Educación musical: Ética y responsabilidad en el desarrollo de la educación musical

ANA VERNIA CARRASCO    Ética y responsabilidad en el desarrollo de la educación musical  Ana M. Vernia Carrasco Universidad Jaume I (Castellón). Conservatorio Profesional de Música (Vall d’Uixó). anvernia@gmail.com Licenciada en Música. Máster Internacional en Comunicación y Educación. DEA (Diploma de Estudios Avanzados). Vicepresidenta de SEM-EE (Sociedad para la Educación Musical del Estado Español). Directora de la revista de Educación en las Artes ARTSEDUCA. Ha publicado diferentes artículos sobre educación y pedagogía y ha participado en Congresos, Jornadas y Seminarios, como comunicante y ponente. Imparte cursos y talleres tanto para profesores, niños y adultos.      Introducción  Hablar de ética o de código deontológico nos puede hacer pensar en profesiones como la periodística, abogado o médico, entendiéndose que la profesión docente (igual que cualquier otra profesión) lleva implícito el componente ético, pero ¿realmente se sigue un código ético en la docencia? O mejor dicho ¿es ético que las especialidades no sean impartidas por especialistas? Cuando sufrimos de una dolencia ocular nos dirigen al oftalmólogo, en ningún caso se nos ocurre ser tratados por otro especialista, pero en cambio cuando nos referimos a educación, las materias artística pierde su fundamento para convertirse en asignaturas irrelevantes que pueden ser impartidas por cualquier docente y si nos referimos a Escuelas de Música, incluso por personal sin titulación. ¿A caso no está sobradamente demostrado el impacto que la educación artística y concretamente la educación musical, ejercen en el desarrollo de la persona? Pues al parecer es necesario seguir argumentando la importancia de una formación artística integrada en el currículo e impartida por especialista. La competencia docente  Haber adquirido conocimientos no significa ser competente, pues se pueden conocer diferentes técnicas y no necesariamente saberlas aplicar (Parcerisa, 2007). En opinión de este autor, cada etapa educativa debería definir sus competencias, definiendo los objetivos desde cada área o asignatura, en forma de capacidades que permitan avanzar hacia las competencias. - Las competencias específicas o transversales deben ser el referente para definir los objetivos de cada área o asignatura. - Para la adquirir competencias se han de conseguir recursos y aprendizaje para movilizarlos. - Los contenidos deben relacionarse con los objetivos a los que responden. - Para la enseñanza por competencias es fundamental la coordinación entre docentes. Fig. 1: Competencia docente. Fuente: Parcerisa (2007) ¿Basta con ser experto para formar expertos? Es la pregunta que plantea Perrenoud (en Parcerisa, 2007), aludiendo a que no es suficiente saber música para enseñar música. Es decir, no es suficiente con la competencia musical, también es necesaria la competencia didáctica. ANA VERNIA CARRASCO / ETICA Y RESPOONSABILIDAD…   
Para la adquisición de competencias profesionales, Cano (2005) cita a Le Boterf (2000) quien propone en la siguiente figura el tipo de conocimientos a adquirir, la función y la manera de adquirirlos: Tipo  Función  Modo de adquisición 
Conocimientos generales Saber comprender Formación inicial y permanente.
Conocimientos específicos del entorno del profesional. Saber adaptarse y actuar a medida. Formación permanente y experiencia profesional.
Conocimientos de procedimientos. Saber cómo hay que proceder. Formación inicial y permanente.
Conocimientos operativos (saber hacer). Saber proceder adecuadamente. Experiencia profesional, Experiencia social y profesional
Saber hacer relacional. Saber cooperar, comportarse, participar, comprometerse… Formación inicial y permanente.
Saber hacer cognitivo. Saber tratar la información, saber razonar. Experiencia social y profesional.
Recursos fisiológicos. Saber administrar su energía. Educación.
Recursos emocionales. Saber captar señales débiles, percibir situaciones. Educación