Cómo opositar sin perder la cabeza

Las claves para el éxito

De cara a la masiva oferta de plazas docentes prevista para los próximos años, que fue anunciada la pasada primavera por el Gobierno, todos los expertos consultados recomiendan incluir técnicas de control emocional en la vida diaria de los opositores. Según estos expertos, el estado anímico es crucial para poder mantener la atención y rendir, y esto es algo de lo que apenas se habla.

¿Cómo podemos identificar la ansiedad? Hay síntomas que son fácilmente visibles: nerviosismo intenso (palpitaciones, tensión muscular o incremento de la sudoración); aceleración del pensamiento; anticipación de futuros fracasos; bloqueo (que en ocasiones puede provocar que el estudiante sienta rechazo hacia el proceso e preparación); problemas para conciliar el sueño; trastornos estomacales o mayor irritabilidad.

Todavía no existe ningún estudio que haya demostrado una relación directa entre la ansiedad y la obtención de peores resultados, lo que sí está claro es que dificulta el almacenamiento de la información, la organización y la recuperación de ese material en el momento oportuno.

Estas son algunas claves para preparar unas oposiciones con éxito:

  • Evita aislarte. Las relaciones sociales son un elemento clave para favorecer las emociones positivas, para fomentar la autoestima y para tener la percepción de apoyo social. Cuando el opositor se aísla, su estado anímico empeora y se empieza a sentir desgraciado respecto a sus conocidos. Al no tener recompensas a corto plazo por todo el esfuerzo que están realizando, entran en un círculo de sensaciones negativas. El contacto con sus amistades sirve al opositor para compartir sus frustraciones y para mantener el contacto con la realidad que le rodea.
  • Dosifica el esfuerzo y obtén gratificaciones. Al opositor le cuesta poner fin a las horas de estudio porque cree que cuantas más horas emplee, mejores resultados obtendrá. Tienen que entender que sin gratificaciones o premios diarios su mente se satura y se bloquea. El deporte o reservar un tiempo para salir con amigos es uno de los mejores premios que puede recibir nuestra mente.
  • Acepta que parte de lo que estudias tiendes a olvidarlo. El opositor siente una gran frustración al no recordar lo estudiado y tal vez no está empleando la técnica adecuada. Eso le suele generar mucho estrés”. El método óptimo es ponerse a prueba, simular una exposición oral delante de compañeros o preparar algún test y responderlo, y no simplemente volver a leer o estudiar el temario. El esfuerzo de elaborar o preparar algún tipo de autoevaluación tiene un impacto mucho más fuerte en la retención de la información a largo plazo.

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